Vela rosa encantada
Vela en tarro 150g.
Un romance eterno que arde despacio.
Desde el primer instante, la rosa se presenta intensa y aterciopelada, como el latido de una historia que ya está destinada a quedarse. La pera añade un matiz jugoso y luminoso, aportando frescura y dulzura juvenil, mientras la fresia introduce una delicadeza floral que equilibra y eleva toda la композиción.
En el fondo, las notas suaves y ligeramente empolvadas envuelven el ambiente en una sensación cálida y mágica, como un hechizo que transforma lo cotidiano en algo extraordinario.
Es la vela perfecta para quienes creen en historias que cambian, crecen… y florecen.
Enciende la vela y deja que la magia comience.
Primer uso:
Deja que la cera se derrita de forma uniforme hasta los bordes (aprox. 2–3 horas). Esto evita que se forme un túnel y garantiza una combustión perfecta en los siguientes usos.
Antes de cada encendido:
Recorta la mecha a unos 5 mm. Así conseguirás una llama estable, sin humo y una mejor difusión del aroma.
Durante su uso:
No la dejes encendida más de 4 horas seguidas. Colócala siempre sobre una superficie resistente al calor, lejos de corrientes de aire y de objetos inflamables.
Al apagarla:
Hazlo con cuidado (preferiblemente usando un apagavelas) para evitar humo innecesario. Deja que la cera se enfríe antes de volver a encenderla.
Un pequeño recordatorio:
Nunca dejes la vela encendida sin supervisión y mantenla fuera del alcance de niños y mascotas.
Vela en tarro 150g.
Un romance eterno que arde despacio.
Desde el primer instante, la rosa se presenta intensa y aterciopelada, como el latido de una historia que ya está destinada a quedarse. La pera añade un matiz jugoso y luminoso, aportando frescura y dulzura juvenil, mientras la fresia introduce una delicadeza floral que equilibra y eleva toda la композиción.
En el fondo, las notas suaves y ligeramente empolvadas envuelven el ambiente en una sensación cálida y mágica, como un hechizo que transforma lo cotidiano en algo extraordinario.
Es la vela perfecta para quienes creen en historias que cambian, crecen… y florecen.
Enciende la vela y deja que la magia comience.
Primer uso:
Deja que la cera se derrita de forma uniforme hasta los bordes (aprox. 2–3 horas). Esto evita que se forme un túnel y garantiza una combustión perfecta en los siguientes usos.
Antes de cada encendido:
Recorta la mecha a unos 5 mm. Así conseguirás una llama estable, sin humo y una mejor difusión del aroma.
Durante su uso:
No la dejes encendida más de 4 horas seguidas. Colócala siempre sobre una superficie resistente al calor, lejos de corrientes de aire y de objetos inflamables.
Al apagarla:
Hazlo con cuidado (preferiblemente usando un apagavelas) para evitar humo innecesario. Deja que la cera se enfríe antes de volver a encenderla.
Un pequeño recordatorio:
Nunca dejes la vela encendida sin supervisión y mantenla fuera del alcance de niños y mascotas.